PáJaRoS En La CaBeZa

                                                     
                                                       ilustración de María Burgaz 

"Había una vez un hombrecillo de papel que coleccionaba palabras hermosas.
Aquel hombrecillo salía de casa todos los días en busca de palabras nuevas para su colección.
Visitaba bibliotecas y librerías, museos y galerías de arte.
Luego, paseaba por las calles y las plazas, con el oído muy atento.
Al atardecer, regresaba con un bolso lleno de palabras nuevas.
Unas, las había recogido porque tenía sonido hermoso:

                      Luciérnaga... hipocampo... libélula...

Otras, por su hermoso significado:

                       Amistad... felicidad... libertad...


Al llegar a su casa, hacía una selección entre las palabras que había reunido.
Y las esparcía en los lugares donde se imprimen los periódicos.
En las emisoras de radio.
Y en las cadenas de la televisión.

Aquellas palabras se extendían, multiplicadas, por el cielo de la ciudad, por sus calles y sus plazas.
Y se posaban, luminosas, sobre la mirada de las gentes.
Esta era la ocupación principal de aquel hombrecillo de papel."

                                                                  (...)

Así comienza el relato corto "Pájaros en la cabeza" parte del libro de Fernando Alonso "Historias de una isla llamada Esperanza" en la editorial Oxford. 

Y esta es la primera historia que he leído completa en voz alta en mi nueva tutoría. Y luego hemos charlado sobre el significado de la expresión  "tener pájaros en la cabeza" y sobre los sueños que uno puede tener: los reales, como ser de mayor bombero o irreales, como poder hablar con los animales.

De sueños es importante hablar. A principio de curso y al final...
¡Que no nos maten nuestros pájaros en la cabeza! 

Comentarios

Cuina Cinc ha dicho que…
Hola Princesa,
Tengo una bolsa del fnac que pone:
Leer te llena la cabeza de pájaros!!
ben retrobada:))
Lady Sterling ha dicho que…
Lo único que nadie puede quitarnos, es el pensamiento. Yo también tengo pájaros en la cabeza, y menos mal... su trinar me alegran la vida.